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Florianópolis
Una de las más atractivas y prósperas ciudades del estado sureño de Santa Catarina, Florianópolis - o "Floripa" como se le conoce cariñosamente – está dividida en dos partes.
Por un lado está la parte continental, que es principalmente industrial, mientras que el área situada en la isla de Santa Catarina es la principal atracción, con espectaculares playas y atractivos edificios coloniales de 400 años de antigüedad.
Rodeada por un mar azul que baña muchas maravillosas playas, la mayor parte de su medio ambiente circundante es parte de reservas naturales, y aunque el progreso ha modernizado la ciudad, esta aún conserva muchos patrimonios culturales.
La isla tiene 42 playas principales, cada una con un barrio y ambiente característico, así como innumerables parques, reservas naturales, plazas, grandes lagunas, dunas de arena y mucho más.
Sin duda, la principal atracción de Floripa con sus decenas de fantásticas playas, que van desde calmas calas a playas salvajes barridas por el viento, así como algunos de los mejores lugares para surfear.
A lo largo de los años, la ciudad se ha convertido en uno de los destinos más populares de Brasil, tanto para los que buscan excelentes playas como para aquellos que desean disfrutar de bellos paisajes, cultura interesante y gente amistosa
La isla ofrece oportunidades de vivir todo tipo de experiencias, desde la relajación total hasta practicar deportes acuáticos, realizar excursiones, observar ballenas y muchas otras opciones de ecoturismo.
Atraídos por la imagen paradisíaca de la ciudad, elegimos el Maratea Mare un pintoresco hotel frente a la playa Cachoeira do Bom Jesus. Las habitaciones eran de un encantador estilo rústico, y la atención del personal fue muy cálida y amable.
La isla verdaderamente tiene un poco de algo para todos, desde auténticas y rústicas aldeas pesqueras, a paraísos para surfistas, pequeños pueblos con encanto y lugares de moda – al estilo Miami o Saint Tropez -, donde la naturaleza prístina se conserva intacta a unos minutos de modernos centros comerciales y complejos de cine.
Hay muchos diferentes tipos de playas: pequeñas bahías o extensas franjas de arena, con olas poderosas o tranquilas como lagunas, repletas de bañistas o casi desiertas, urbanizadas o escondidas.
Si disfrutas los deportes acuáticos, únete a los buzos, pescadores y surfistas, o sube a un velero, y seguro encontrarás un buen lugar para practicar deportes.
En el norte se encuentra las playas Jurerê, Daniela, Canasvieiras, Ingleses y Brava, que están repletas durante el verano, con una gran cantidad de hoteles, restaurantes y otras comodidades para el turista.
Las playas del este, como Joaquina, Mole y Mozambique, son populares entre la gente joven y los surfistas. Playas hacia el sur incluyen Campeche, Armação y Morro das Pedras, todas muy bonitas y buenas para el surf.
Aisladas y vírgenes, como Lagoinha do Leste y Naufragados, se encuentran en el extremo sur y sólo son accesibles a través de senderos.
La famosa Lagoa da Conceição es un atractivo natural ubicado en el centro de la isla, con vientos que la convierten en un lugar de clase mundial para el windsurf.
La tradición artesanal de las Azores se aprecia en sus "rendas de bilro", "tramóias" y "lágrima", así como los tapices, cestas y jaulas hechas a mano.
Florianópolis también satisface las personas que aprecian los lugares históricos. Allí visitamos fuertes del siglo XVIII, levantados para proteger la isla contra los invasores extranjeros.
En el centro de la ciudad hay edificios antiguos reconstruidos, como el Palacio Cruz y Souza, con un museo histórico, así como el edificio Alfândega (Aduana) y el Mercado Municipal.
La cocina se basa en alimentos de mar: peces, camarones y mejillones, que puedes degustar en sencillos restaurantes a orillas del mar o en establecimientos más refinados. También encontrarás deliciosa cocina típica brasilera y las clásicas churrascarías.
No dejes de tomar un paseo en barco, que además de ofrecer vistas espectaculares incluye visitas a las islas ubicadas a la salida de la costa de Florianópolis, con fuertes históricos y observación de delfines.
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